Se habla mucho de cómo empezar un negocio, pero se dedica muy poca atención a cómo cerrarlo correctamente cuando llega el momento. Un cierre mal gestionado —ya sea la baja de un autónomo o la disolución de una sociedad— puede dejar obligaciones pendientes que aparecen meses o incluso años después. Contar con gestorías en Girona que conocen bien el proceso evita ese tipo de sorpresas.
Motivos habituales para cerrar una actividad
Detrás de un cierre puede haber situaciones muy distintas: jubilación, cambio de proyecto profesional, fusión con otra empresa, venta del negocio o, simplemente, que la actividad ya no resulta viable. El motivo condiciona en parte el procedimiento a seguir, especialmente si existen trabajadores, deudas pendientes o activos que liquidar.
Pasos para dar de baja a un autónomo
El cierre de la actividad como autónomo implica varios trámites que conviene hacer en el orden correcto:
→ Baja en el Censo de Empresarios (modelo 036/037) ante la Agencia Tributaria
→ Baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social
→ Liquidación y baja de trabajadores a cargo, si los hubiera
→ Presentación de las últimas declaraciones de IVA e IRPF correspondientes al periodo de actividad
→ Conservación de la documentación fiscal y contable durante el plazo legal exigido, aunque la actividad haya cesado
Pasos para disolver una sociedad
El cierre de una sociedad es un proceso más largo, que pasa por varias fases formales:
Disolución. Se acuerda en junta y se formaliza mediante escritura pública, inscribiéndose en el Registro Mercantil.
Liquidación. Se nombra un liquidador que se encarga de cobrar deudas pendientes, pagar a los acreedores y repartir el patrimonio restante entre los socios.
Extinción. Una vez liquidado el patrimonio, se otorga la escritura de extinción y se cancelan los asientos registrales de la sociedad.
Cada una de estas fases tiene sus propios plazos y documentación, y omitir algún paso puede dejar la sociedad formalmente «viva» a efectos de determinadas obligaciones, aunque ya no tenga actividad real.
Qué obligaciones pueden quedar pendientes si el cierre se hace mal
Un cierre incompleto es más habitual de lo que parece, y sus consecuencias aparecen tiempo después: recibos de la Seguridad Social que se siguen generando, requerimientos de Hacienda por declaraciones no presentadas, o responsabilidad de los administradores si la sociedad no se liquidó correctamente y quedaron deudas sin atender.
Por qué conviene una gestoría también al cerrar
Del mismo modo que ayuda al iniciar una actividad, una gestoría acompaña también en el cierre, asegurándose de que cada trámite se presenta en el orden y el plazo correcto, y de que no queda ninguna obligación abierta que pueda generar problemas en el futuro. Este acompañamiento es especialmente importante cuando el cierre coincide con otras decisiones vitales, como una jubilación, donde lo último que se necesita es lidiar con trámites administrativos pendientes.
Vèrtex, acompañamiento en el cierre de tu actividad en Girona
En Vèrtex Assessors i Juristes gestionamos el cierre de autónomos y la disolución de sociedades en Girona, asegurándonos de que todas las obligaciones queden correctamente liquidadas. Si estás valorando cerrar tu actividad, hablemos para planificar el proceso sin dejar cabos sueltos.
